El Minimalismo lo dice todo aunque esconda su identidad

Image author: Juan Salvarredy

La historia del minimalismo como corriente, como inicio, no tiene fecha. No existe un día dedicado al nacimiento del minimalismo y tampoco hay un período en el cual encuadrarlo - desde la perspectiva de la lógica y de la Historia de las Bellas Artes -. Buscamos sobre Minimalismo y sobre minimalismo, y no encontramos más que imágenes de maravillosas obras como las de Simone Haret o las del gran Ryman, olvidando la importancia del término.

Cuando empecé mis estudios en Derecho en la Onubense, hubo alguien que nos dijo:
- No es lo mismo el Derecho que el derecho. La importancia de las palabras también van ligadas a la forma en la que éstas van escritas. Del mismo modo ocurre con el Minimalismo y el minimalismo.

Minimalismo es la corriente pictórica, que desarrollada en los años 60 aproximadamente, constituye en los EEUU un estilo basado en la eliminación de los elementos innecesarios y en la concretización de lo suficiente e insuficiente.
El Minimalismo entiende como elementos importantes: el tiempo, el color, las formas y el espacio. Esos son los elementos principales de esta corriente pictórica que además, produce efectos sensoriales en los espectadores dependiendo del espacio en que éstas se encuentren y en el formato que se hayan concebido. Es por eso que diremos entonces que el (m)inimalismo es el objetivo alcanzado en una corriente artística denominada Minimalismo.

Y el Minimalismo, nacido a través de la necesidad de explorar en formas nuevas, es ese hito pictórico que rompe con lo absurdo, con lo repetido, con lo vulgar, con la monotonía. Fue una forma de explorar entre los artistas de la época, y fue también un modo para desmembrar la teoría objetivista de ¿quién pinta mejor en estos tiempos?
El Minimalismo abrió el camino a otros artistas para que exprimieran a su manera cómo el arte puede fluir también de otra forma, sin necesidad de copiar "lo que se ve y lo que no se ve pero existe". Estas formas nuevas denominadas "menos es más" aportaron a la pintura la sensibilidad captada por nuevos factores nunca antes conocidos.

Hoy, el minimalismo ha llegado no sólo a ser una corriente que se escribe con mayúscula, sino también un ejercicio necesario en nuestra cultura, una exhaltación a la libertad creativa y sobre todo, una forma de decir en pintura todo lo que somos y sentimos sin necesidad de contarlo. Es por eso que propongo la imagen de cabecera del fotógrafo Juan Salvarredy, en la que un joven tatuado por Nazareno Tubaro, muestra cómo el minimalismo dice mucho sobre la piel aun sin saber qué puede querer decirnos. Es ese el secreto que esconde esta corriente.


Pármulo
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