Es hora de recordar dónde nací,
de oler de nuevo a las estrellas,
de crecer en medio del horizonte
como si fuera una amapola.

Cada minuto que pasa, es como,
si un siglo entorpeciera físicamente
el largo recorrido hasta los recuerdos.

Pienso en cada segundo y enloquezco,
en aquel paraguas que esperaba
tras la puerta,
esa lluvia que desaparecía en mis ropas
el viento que cerraba mis ojos,
el sudor del trajín maleducado.

Es hora de saber qué es de mi,
de preguntar dónde dejé mis huellas,
de sumergir mis manos en el aceite
y jugar con el agua que el mundo esconde.

Siento que vivo en una playa oscura,
que mis pies caminan bajo la tierra,
que miro atrás y desaparezco.

Sin embargo, aún sigo ahí,
enquistado en medio de una piedra
tan ruín y miserable.

Pármulo 2014 "C. Privada"