VENDAVAL



Vendaval

Vendaval, 
viento moreno y transigente
que me ahoga y me hiela
en esa arboleda de corazones.

Vendaval,
rezo eterno y venenoso
que en las calles me persigue
y cuando me encuentra 
me aturrulla en esa manta
transparente de la que nace.

Vendaval,
no acabes con las rosas
más preciosas,
no tiñas de miedo al mar y,
 olvídate de las velas de los barcos.

Vendaval,
deja las nubes estar
y a las mariposas volar.

Vendaval,
vendaval.

Pármulo 2011