NO TIENE NOMBRE


No tiene nombre

No tiene nombre aquel que siente
y padece en su propio corazón,
el infinito placer de estar enamorado.

No tiene nombre quien piensa
que el amor es un cúmulo de besos
que se aproxima a los labios
cuando los labios son acariciados
por otros, que están helados.

No tiene nombre quien muere
por otro amor que no le corresponde,
quien piensa que el mundo acaba,
y en la carencia, su alma se destruye.

No tienen nombre los que aman
por amar a alguien,
quienes juegan con la sangre de otros
y los que enmascaran el amor
con la pasión y el sexo.

No tiene nombre el amor,
ni tampoco quien lo siente,
porque quien siente el amor
es porque encuentra su corazón
con un vacío infernal.

No tiene nombre
el que muerde otros labios
que no son los suyos.

No tiene nombre quien se acuerda
de aquel sentimiento de risas,
de compañía y placer,
porque la felicidad transita
en una barca ausente
junto a la soledad.

No tiene nombre quien miente,
quien ya no recuerda la lluvia
cuando golpea en el silencio
el rostro del cristal.

No tiene nombre
quien exprime el amor,
porque el amor dura poco
y el poco tiempo que dura,
se condensa en mil gotitas
de vapor transparente.

No tiene nombre
el que llora por amor.

No tiene nombre
el que cree en la esperanza,
porque es transparente.

No tiene nombre
el que vive enamorado
de la soledad,
no tiene nombre.

Pármulo 2011