EL PUENTE DE LA TENTACIÓN


El puente de la tentación

Aún recorro tu cuerpo con el pensamiento,
entre tu pecho y mi corazón,
entre mis labios y tus ojos.

Aún sigo caminando en aquel juego de
luces paralelas que encendiste en mi vida,
tras pasar años sin sentir
el verdadero placer del amor.

Aún continúo sin entender,
por qué nos separa el infierno
si mis labios morados
son capaces de arrastrarse
por aquel infinito perverso
que ambos construimos.

Ya no me gustan ni las rosas
ni las espinas,
yo solo quiero el color de los besos
de terciopelo.

Ya no amo ni tus cartas 
ni tus mensajes, y sólo 
deseo quererte cerca.

Creo que no entiendes siquiera
lo mal que se presenta este horizonte,
engalanado de cucarachas
que me roen el cerebro.

Y aunque necesito tu protección,
nunca logro entender cómo
puedo seguir aquí, solitario.

Ahora mismo me gustaría
cruzar junto a tí,
aquel puente de tentaciones
que liquidamos en un día.

Te necesito ahora mismo,
y nunca logras comprenderlo.

Ya no me gustan ni las rosas
ni las espinas,
yo solo quiero el color de los besos
de terciopelo.

Dame eso olor nuevo
a corazón compartido,
que me alimenta,
o déjame un trozo de tí
que me de compañía
en estas noches de verano,
calurosas y desamparadas.

Pármulo 2011