ME ENAMORÉ


Me enamoré
Me enamoré de tu corazón 
y en la distancia de tus ojos de cielo,
me enamoré de tus labios de cristal
y de cereza con caramelo.

Me enamoré de tu sinceridad
y en la distancia de tu cuerpo,
me enamoré de tus risas eternas
y de aquellos labios que la engendraban.

Me enamoré cuando te vi,
y desde que te perdí sigo aquí
a expensas de que vuelvas.

Me enamoré de tus ojos
que son dos zafiros en mitad de
un mar de hielo derretido.

Me enamoré de tu pelo,
rubio como el cabello de un ángel.

Me enamoré de tus pómulos
y de tu cuello
que simulan ser dos infinitos despiertos.

Me enamoré de tus labios,
carnívoros y alocados
en medio de mis labios
y de mi lengua infernal que te ahoga.

Me enamoré de tus manos
que fueron las que me arroparon
durante la noche de lluvia,
impregnaron mi alma muerta
y le dieron la forma de
un verdadero corazón con sangre

Me enamoré de ti,
me enamoré de tu aliento,
me enamoré de tu sexo,
me enamoré de tu placer,
me enamoré,
me enamoré,
me enamoré.

Pero esto no es amor,
es sólo pasión,
porque el amor no existe,
y aunque llore mientras lucho
en este juego de placeres
que anoche fue nuestro fuerte,
quedo sumergido en una guerra de
besos salvajes que no olvidaré.

Me enamoré de tu corazón,
y de la mezquita que hay construida
en ese cuerpo terrible
que tan sólo es una parte
de lo que este poema vale.

Me enamoré equivocadamente
de la distancia terrible.

Pero esto no es amor,
es sólo pasión,
porque el amor no existe,
tan sólo existe la pasión
y lo que hemos vivido juntos
pasará a la historia cuando tú
me olvides en el sueño de
esta noche fría,
ausente de mi compañía.

Pármulo 2011 (Te dedico este poema a tí. Un beso)