LA SOLEDAD Y LA SOMBRA



La Soledad y la Sombra

A veces cuando camino me confundo
y no se si la sombra que me acompaña
es un grupo de personas que hablan
o una mancha negra que me persigue.

He pintado mil veces su rostro, y
en todos ellos aparece enmascarada,
con piel de cordero y ojos de cristal.

Cuando despierto en la mañana
la luz le sorprende y se esconde
bajo la cama en la que me acompaña
o detrás de mi corazón casi inexistente.

Agarrada a mi cuerpo,
se desprende lentamente hacia mis pies
y mientras nos pisamos,
jugamos a escondernos en los cristales
de los escaparates vacíos.

Sabe todos mis secretos, y ella,
los guarda con secreto en la intimidad
junto a mis lágrimas o risas
en el viento o el agua,
en un corazón transparente.

Llega la noche y la luna, que
con su escudo y sus espadas
lanza un rayo de oscuridad
que nos confunde en un mismo ser.

Todas las noches igual,
pensando en que está dentro de mi
y que a mi lado no hay voz ni sangre
sólo un montón de garabatos
que van cambiando al son de las luces.

Una vez unidos para siempre,
en la más inmensa oscuridad
todo el recuerdo se habrá perdido
y ya ni la luna ni el sol
podrá molestarnos en el tiempo.

Pármulo 2011