PASAJES


Pasajes

Recuerdo que una tarde fuimos
juntos a bañarnos al río,
al lado de las corrientes
transparentes y sobre
las aguas cautelosas  y
sonoras del mar celestial.

*

Entre el canto sonoro
de los pajarillos,
nuestras manos unidas
a orillas de un sinfín de piedras
batidas por el oleaje.

Los pies, fríos del miedo,
se arremolinaban entre el musgo
verde, que seguía fresco,
una imagen junto a tus labios.

*

La dureza del viento, las nubes...
arroparon aquellos labios
hirientes y entre palabras:
"te quiero".

Mis brazos y los tuyos,
mis ojos con tus pestañas,
mis manos con tus uñas,
mis piernas y tu espalda...

El eléctrico sol entra y
un dilema de amor que
jamás se repite,
el ego del placer amoroso,
las ruinas de una catedral
de sensaciones virtuosas.

Pármulo 2011