MEDITACIÓN AL AMOR



Meditación al amor

Hay veces que los colores se tornan,
tal como las risas rosas,
como los ojos del cielo
y la mirada amarga.

A veces los sonidos cambian
y piensas que la música no suena,
que los tambores han decapitado
a la famosa flauta de Hamelín.

Hay momentos en que te ocultas,
intentando evadir los recuerdos,
las pisadas que ya no quedan
en el terrario de una oquedad inmensa.

Hay momentos en que ya no sientes
pero llega un día en que sentirás,
la brisa marinera,
la luz de las mañanas,
y es entonces cuando soñarás
con las flores rosas,
con los vientos helados.

El cielo se tornará azul
en la primavera, junto a las flautas
que hacen caracolas en la ribera,
a lo lejos de las mil melodías
que ahora nos adornan.

Y llega un día en que olvidas,
los malos recuerdos,
un nimbo de luces blancas
que palpitan cuando no lloras.

Y llega un día en que no buscas,
y de nuevo,
con las apariencias diferidas,
aparece un color mutado
de nuevas sensaciones y paisajes.

Pármulo 2011