LAS PROMESAS



Las promesas

Entra el aire volteando las cortinas,
el frío acelera nuestras manos
y en la vertical se rompe un beso.

Prometimos besarnos eternamente
y en el espacio,
seguir mirándonos tras las estrellas.

La carretera estéril y hambrienta
se relaja mientras nos contempla
o el silencio en la niebla
que escupe cubos de cristal.

Prometimos acordarnos de los besos,
reírnos mientras encontrábamos
la luz que nos oprimía,

y en la sarta de pisadas
que nos condena...
pierdes las promesas
a las que nos sometimos.

Una corriente de desilusión
empieza a dominar mi corazón,
y en el regocijo de la humillación
jugamos a no acordarnos,

de aquellas promesas que ya no quedan
porque el maldito viento
arrasó con ellas.

Pármulo 2010