LOS AMANTES

Les amants, Conrad Roset

Los amantes

Como el cálido inverno nos emerge
mi corazón derretido se funde
dentro de una sangre envenenada.

Tu palpitar inconsciente
ya es un pulso sin corriente
donde la luz no tiene sombra
y la sombra es sólo del hombre.

El pensamiento duradero permanece
y las escaleras del amor, fundidas
en un llanto descontrolado,
me arrastran por el pasillo de tus venas.

Las sábanas ardientes sobre las que
nos mecimos, son elásticas
y en tanto que hablamos
perdemos el frío por los labios
que ahora separados del aliento
cambian la saliva por el hielo.

De madera son nuestros ojos,
intermitentes a lo largo del sendero
que recorre nuestras noches
cada cual en sus cuevas, frías
y empedradas de odio.

Las campanas del camposanto
hacen explotar una banda de peces
en el cielo gris por las lluvias,
y entre las nubes,
sale el sol de la felicidad,
aquel que entra por nuestra ventana
y empieza a quemar
las hojas del amor fugaz.

Amantes cifrados en el viento
que a cada paso va rayando
una nueva mota de miedo
a cada silbido,
a cada silencio,
en uno de nuestros escondites.

Pármulo 2010