ENIGMAS



ENIGMAS

Cada noche es un nuevo suspiro
entre las esquinas de mi cama,
el viento helado que entra 
por la ventana, media abierta.

La esencia a perfume se cuela
por la pequeña abertura, queda,
de la puerta entre el corazón y
la imaginación más vacía.

Es crudo saber que no me extrañas,

que tus palabras dormían en un piano

mientras se posaban los silencios 
en la distancia y dolían 
mis ojos al no encontrarte.


Qué sol de cenizas ofuscó mi mente,

qué nube de humo trastorno el paisaje

cómo nos decíamos,
el uno al otro, lo duro del regreso

que fácil nos cruzamos en el camino largo.



No quiero pensar que ha sido inútil
la sinrazón de querer sin ser querido
el espectro enigmático imbatido 
de un espíritu libre y pragmático.

Cuídate mucho triste esperanza
porque la soledad aprieta y 
el mundo es testigo de que la
marea sube y cuando la marea baja

los corazones, todos, 
se aprietan en un puño de esmeralda.

Pármulo (tenía que hacerlo porque de aquí a navidad queda mucho y mis ratitos son para la poesía)