LOS AMANTES

Les amants, Conrad Roset

Los amantes

Como el cálido inverno nos emerge
mi corazón derretido se funde
dentro de una sangre envenenada.

Tu palpitar inconsciente
ya es un pulso sin corriente
donde la luz no tiene sombra
y la sombra es sólo del hombre.

El pensamiento duradero permanece
y las escaleras del amor, fundidas
en un llanto descontrolado,
me arrastran por el pasillo de tus venas.

Las sábanas ardientes sobre las que
nos mecimos, son elásticas
y en tanto que hablamos
perdemos el frío por los labios
que ahora separados del aliento
cambian la saliva por el hielo.

De madera son nuestros ojos,
intermitentes a lo largo del sendero
que recorre nuestras noches
cada cual en sus cuevas, frías
y empedradas de odio.

Las campanas del camposanto
hacen explotar una banda de peces
en el cielo gris por las lluvias,
y entre las nubes,
sale el sol de la felicidad,
aquel que entra por nuestra ventana
y empieza a quemar
las hojas del amor fugaz.

Amantes cifrados en el viento
que a cada paso va rayando
una nueva mota de miedo
a cada silbido,
a cada silencio,
en uno de nuestros escondites.

Pármulo 2010

NO ME MATES CON EL SILENCIO

Ricardo Fumanal


No me mates con el silencio

La sinrazón del silencio
es la imagen del odio
que en el tormento lejano
espero que sean praderas.

Una encrucijada de besos
miente a mis espaldas
a otros labios,
en un pensamiento olvidado
por malentendidos.

Una poesía es mi silencio,
una palabra mi agonía
un beso el renacimiento
de estos días en que
mi alma palpitante
se marcha al fin del universo.

No me mates con el silencio.

No me hundas en la soledad
amiga de un amor eterno.

(...)

SOY EL TIEMPO


Soy el Tiempo

Soy como un pez solitario
en el pacífico,
océano helado.

Es la sombra la que
me alienta a ahogarme
en un sinfín de olas
todas ellas muertas en 
la orilla de inertes pedreras.

La luna es el preámbulo
de las mil noches en que
he suspirado a la tormenta,
gigante enamorada
que con sus brazos me hiela.

Soy un lejano paisaje
donde las nubes vuelan
y en el silencio cantan
al río, y con un reflejo de luces
los árboles se balancean.

Soy un barco, soy la nieve,
soy un viajero...
soy el paso del tiempo
que arraigado a tus manos
siente el calor verano.

Una flor roja,
un clavel amarillo...

Todos ellos en el mar,
solitarios y perdidos
sin aletas,
sin voces.

Pármulo 2010

ENIGMAS



ENIGMAS

Cada noche es un nuevo suspiro
entre las esquinas de mi cama,
el viento helado que entra 
por la ventana, media abierta.

La esencia a perfume se cuela
por la pequeña abertura, queda,
de la puerta entre el corazón y
la imaginación más vacía.

Es crudo saber que no me extrañas,

que tus palabras dormían en un piano

mientras se posaban los silencios 
en la distancia y dolían 
mis ojos al no encontrarte.


Qué sol de cenizas ofuscó mi mente,

qué nube de humo trastorno el paisaje

cómo nos decíamos,
el uno al otro, lo duro del regreso

que fácil nos cruzamos en el camino largo.



No quiero pensar que ha sido inútil
la sinrazón de querer sin ser querido
el espectro enigmático imbatido 
de un espíritu libre y pragmático.

Cuídate mucho triste esperanza
porque la soledad aprieta y 
el mundo es testigo de que la
marea sube y cuando la marea baja

los corazones, todos, 
se aprietan en un puño de esmeralda.

Pármulo (tenía que hacerlo porque de aquí a navidad queda mucho y mis ratitos son para la poesía)