EL CANCER DEL ALMA


El cáncer del alma

Cuánto tiempo sin cruzar palabra
junto a tus dedos,
sin pisar mis manos con tus ojos
sin sentir el calor de tu aliento
sin perder el sueño con tus risas.

Qué dolor tan profundo
pensar que ya las sendas
que viajan al corazón
no tendrán hierbas y...
que tu aroma, quemará
el viento negro que a su paso
vuela sobre nuestras mentes.

Cómo es el frio de tolerante
cuando cada noche
en mis frías sábanas
siento el corazón latente
calcinado por la demora
que supone estar sin tí
a pie de cama.

Para qué perderme en la sombra
si ya tus dientes
no sonríen a la oscuridad
y tu media luna forma
una caricia despegada
tapada con las estrellas
más rencorosas.

Qué de preguntas tengo
en el aire inerte,
aire morado que va tiñendo
nuestros soplos
de aire fresco
en esas manos que perdidas
una vez en un piano
alejaron montes
y murieron en el río
con más caudal
de nuestras tierras.

Pármulo 2010