DORIAN CARLATA


DORIAN CARLATA
 "Celebridades"

En medio del mar terreno
nos encontramos con el viento
universal y espantoso,
angelical y demoníaco.

Una oleada de nardos
marca tu presencia
ausente entre la niebla
de las mañanas tempranas.

El crisma de las olas
nos empuja hacia la sombra,
donde hay un barco noruego
a pie de playa.

Es la arena de los campos,
las amapolas rosadas,
los girasoles quemados y
la atmósfera contaminada
lo que nos violenta
una ofuscación de pérdida
entre las distancias de cristal.

Entre teclas de piano
recito yo mi serial,
amada Carlata
deja ese llanto moruno
a los pies del 15 Dorian.

La imagen de mil cornetas
tropezando en el olear
de dos brazos torneados
que luchan por vivir
entre ecos de armonía,
entre barcos de cristal.

Uno navega hacia el norte,
dirección a las playas
sin sombrillas
sin sombras y la luna
sonriendo a la pérdida
de sus estrellas,
llama a la lengua de nubes.

Otro viaja tristemente
como un barco fantasma
repleto de oro y fama,
solitario desierto invernal
que deja ciento sesenta monedas
a las orillas del Dorian.

Mucho es el viento
que corre entre nuestras
playas,

cálido es el mar
primaveral.

Dorian Carlata,
triste vagando por las islas,
islas de silencio funeral,
es la luz de las cavernas
de aquel cementerio
que dura doce meses,
y una historia sin final.

Dorian es la sombra del silencio,
el eco del viento,
la incertidumbre de la agonía
y el lamento ahogado.

Carlata lo hace grande,
generoso y susurro del silencio.
Es el rebote condecorado
del viento de atardecer,
la solución de la tristeza
y una explosión de felicidad.

Pármulo 2010