DESNUDO AL HIELO


Desnudo al hielo

Entre nuestros dedos,
blancos y negros
dábamos vueltas a ciegas.

Caídos del cielo están
los ángeles plateados,
y cada pestaña hace
en nuestras espaldas
un río de agua tibia.

A lo largo de mi vida
nunca he sentido
el silbido de los ruiseñores
en la ventana, mientras
el sol entra segando
fugazmente
los años que ya no quedan.

Tu sonrisa,
de media luna galardonada,
me ha tentado tanto tiempo
que ahora mis sueños
en blanco y negro
nos maquillan fuera
de un escenario brillante
donde resbalaban nuestros
labios apasionados.

¿Recuerdas las veces
que nos besábamos
en la distancia?

Ya mi obsesión me quema
y dentro de este lago
de lágrimas y hojas secas
me inundo junto al pensamiento.

Te pido una sonrisa,
el brillo de tus risas
me hace feliz.

Deja que esa sea
mi sorpresa.

Pármulo 2010