ÉXTASIS DE LA ADORACIÓN



Éxtasis de la Adoración

En el silencio de la portentosa noche
se engendra una mordedura eterna
que nos deja adormecidos en el placer
del río de versos octonarios.

Mientras aquí se duplica el goce
tu mirada cerrada sujeta firmemente
mis nalgas, derretidas del sudor.

En el arenal de los lamentos
nos acercamos y esperamos lento,
que vuelva la calma perpetua,
el silencio de la noche,
que vuelva a agotarse...

... nuestras voces
para siempre...

Ayer se oyó una voz distinta
era el gemido de la sombra
brillante que a lo lejos nos seduce,
nos envuelve de recreo
y nos confía el placer inmortal

... gritamos
y poco a poco el eco...
se encarga de humedecer las sombras.

Invariable mi razón,
tus adivinanzas un juicio muerto
y mis ojos cerrados
imaginando el viento que moldea
nuestras piernas junto a nuestras manos,
empapadas del rocío de tus labios
abrasadas por tu piel y tus besos...

... que no acabe nunca
dijimos...

y acabó en el fuego eterno
que nos contemplaba.


Pármulo 2010 (Pármulo y el Verso)

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