POEMA UNO

Poema UNO



Tus labios blancos como la piel de algodón
quiebra bajo el sol
tras haber sentido el viento que nos evapora.

Los gritos de las mareas nos adelanta
un nuevo atardecer
en dos noches sin sombras.

Los huesos y las espaldas
cantan al mar entero dos sevillanas
y nuestros dedos al son,
llueven promesas de despedidas.