HACE AÑOS



La brisa nostálgica se pasea
por nuestros coloreados rostros
de papel arrugado, de hace años.

Hace años que no muerdo con mis dientes
el marfil blanco de los tuyos, y
el escombro de nuestras mustias lenguas
se seca a cada paso.

Hace años que no siento entre mis manos
tus manos, delicadas y en silencio,
nuestras pieles se han arrugado
y en papel de traza se han enterrado.

Hace años que no oigo tus poemas,
tus lamentos del trabajo o
tus risas paralelas al son de mi música;
música que no me envuelve desde hace años
y que me inquieta.

Hace años que no diviso tus pisadas
en la tierra, huella que se borra con la brisa
de aquel cuento de feria.

Muchos años hace ya que no te veo,
y te siento pero no te encuentro
porque hace años que no miro tus ojos verdes
en el blanco del iris, tu pelo de cristal
y una sonrisa de seda.

Hace años que tus alas de oro se perdieron
entre el viento y las montañas,
lejos de mis manos esposas que atan
a una muerte una fría pena.

Hace años que no entiendo dónde
está el sudor de tu espalda, cuando
íbamos en desnudo a las arenas y tú
amabas el río de plata que recorren mis cadenas.

Mil años hace que no caminamos juntos,
de la mano a aquel paraíso despierto
que pintábamos con fuego y deseo.

Hace años, tantos años que no te tengo
que apenas ahora me doy cuenta
que nunca tuve aquello que imaginé,
porque la imaginación nos quema
en aquel sueño despierto que es la vida.