No se qué decirte


No se qué decirte

Qué fría se siente la tarde cuando no me hablas,
cuando tu piel se hace desierto en el rellano y
mientras espero que tu susurro se condense
bajo una esfera de ángeles grises que saludan.

El letargo de esta melancolía me está matando
porque no me hablas y quiero que sepas
que no puedo quedarme vacío y muerto,
escarchado y moribundo por tus calles
donde no hay más sombra que tu silencio.

Ya no pienso en mi.

El día entero lo dejo en tus manos frías
que me queman lento agónicamente en
una carretera descalza, distante
como tu alma en mi puro corazón enamorado.

Nuevo es mi nombre y tus ojos
siguen siendo distintos desde aquel día
en que perdí la confianza de seguir amándote,
de seguir contemplando tu coraje
de seguir oyendo tu guitarra.

Lo siento, ya no espero más,
y creo que es hora de haber pensado
en nuestro horizonte difuso y turbulento,
no dejes que el sol lo destruya y tampoco
que la luna con su embrujo lo cambie.

Lo siento, ya está siendo tarde porque...
me estoy cansando de esperar para luego
tener que borrar las dudas de mi alma
sin que nunca hayan desaparecido,
sigan vivas,
sigan latentes.

Dame el beso que merezco o
mátame para siempre.

PÁRMULO '10