La máscara de la lluvia


La máscara de la lluvia

Esta mañana ha despertado mi lógica
en la incoherencia de una cama vecina,
en el absurdo de un sinfín de libros
que vagan por una estantería diáfana.

El rayo de la ventana empieza a diluirse
entre las gotitas diminutas que exploran
el cristal rectangular de un arco de madera,

La voz del viento, silenciosa pero colosal
aclara el cielo monstruoso y húmedo
con dos ferias de aterciopeladas
mantas sobre la montaña helada.

La luz calada de agujeros, taladrados
con la misma perfección que un
corazón cruzado de alfileres
en la misma etiqueta del gris,
en el mismo cementerio feudo.

El tintero de la noche antes, seco,
de escribir la letanía de amor tenaz
y asiduo,
en los siete soldados de bronce
que permanecen entroncados al tiempo.

Las sábanas nos dejan arropados durante
las horas de tromba,
en el diluvio intempestivo y acuoso
en un mar desierto de sonidos.

PÁRMULO '10