SE CIERRA EL BLOG HASTA JULIO de 2010

Perdonen las molestias, en cualquier caso podrán seguir disfrutando de los poemas publicados hasta la fecha.

Pármulo y "La mansión del Poeta".

LMM

LMM

La voces finas de mujer
aparecen por las calles sin salida
donde el eco... a ras de vuelo
choca contra los muros
y hace vibrar la tierra callada.

Se escuchan todas,
pero la muda... se le ve en silencio
siendo mujer viuda.

Ya no gritará más porque
sabe que hablar con el espejo
es como matar bajo el agua.

A veces pone sus manos
sobre los charcos helados
que hay en las aceras
y golpea para reaccionar,
con una mano su rostro y
con otra su linda boca.

Mira a través de su alma
y encuentra una anciana
que le llama y le dice:
-Grita con los ojos cerrados.

La callada mujer guarda silencio
y una mano que le sale de la oreja
le hunde los sus ojos rojos
como dos árboles de fuego.

PÁRMULO '10 ("Colección Imos Ver")

El café eterno




El café eterno

Son las tres antes de las cinco; afuera llueve, 

hace frío, aquí, a un lado de mi taza de café, 
te espero. 
Sé que aún en fin de semana, el tráfico infernal 
de la ciudad, te ha retrasado. 

No aguanto el contarte que hoy
empece a escribir sobre la cima del precipicio. 

También quiero contarte que desde ayer, no 
he dejado de pensar en ti, 
ni he dejado de soñar nuestros días,
solo quiero compartirte mi todo. 

Son las seis en punto, 
que habra pasado, 
¿la lluvia te habrá disuelto?
o al igual que a mí, una taza de café, 
te ha invitado estar mas minutos en el silencio.

Me preocupa el que al tú ser un poco 
desenfadada de la vida,
te hayas olvidado tu los labios
o aquel bonito color de los ojos.

Mi gota de agua, ¿donde te habras metido? 
en el pasear cotidiano siempre
 tienes cosas que pensar
y lugares que recorrer, 
pero sé que hoy, no será así, llegaras... 

Al terminarme esta segunda taza de café
he pensado en todo lo que me dijsite ayer, 
que soy un loco y te abrumo, 
que te contradigo en lo que más ansias,
que si te sonrío enrojeces tus mejillas
y yo creo que... aún no me has conocido.

Rápido, porque en treinta minutos, 
cierran este bar maloliente y engrasado
con el olor del dominó y el beber inconsciente
y quiero mostrarte lo que hay en aquella mesa, 
un espectacular ramo de rosas rojas
que se marchitan sin saborear el agua
de aquel río abajo.

Tambien quiero presentarte a Pablo
notable hombre de negocios, que suelta risotadas, 
al escuchar nuestra vida, increíble dice él.... 

Ya voy en camino a la casa; tal vez, 
ahí estaras, diciéndome porque no traje un paragüas, 
siempre reclamándome lo que te preocupaba
y diciéndome, que perdí la cabeza en un combate 
cuando ni tiempo tenía para morir.
Loco por tí.

Llegué, abrí y el silencio me aturdió, 
escucho el repicar de la soledad en mis entrañas, 
camino a la sala y estas ahí,
como fragancia suspendida, 
las lagrimas anegan los pensamientos, 
las arañas urgan entre los huesos, los perros, 
roen en mi cerebro...
hacía años años que al calor de mi café
te fuiste y yo... esperando sin esperanzas
no he tenido siquiera tiempo de visitarte.

¿Es triste no?

Noche quebrada



Noche quebrada

Empieza a amanecer con unas gotas
de agua de acero que quema mi alma,
que me deshidrata.

Aún espero, tendido sobre la cama,
el beso tibio de hace semanas
que me dan la vida.

Ya ni sigo pensando que existes
porque cuando te veía reir sobre
aquella alfombra azul, en mi mente
no cabía ni un sólo pensamiento inerte.

Aburrido de vagar entre multitudes,
despierto en la colina de la sequía
hermosa en su soledad quieta.

Soy el río de un puente oscuro,
que viaja con zapatos distintos
y que quien se marcha ya no vuelve.

Ni me permites mirarte,
ya sólo me conformo con el agua
cristalina de aquella botella vacía.

De cristal se vuelven tus labios
y de piedra tus ojos negros,
y mis ojos borrosos y mi boca
perdida en un corazón sin puerta.

Todo ha quedado cerrado.

Tu pelo negro, perfecto, me sigue
por los pasillos de mi palacio de eco
donde retumba el fantasma dormido
de aquellos labios naranjas.

La culebra y la ceguera, fijas
en el adoquín de una carretera, eres,
porque yo sobre ti, soy, el viento
que te modela.

La velocidad turquesa no tolera
que tus manos blancas y negras
dejen las cuerdas de la ceguera
y se conviertan en maquillaje
de mis ojeras.

Mis manos quietas,
mi sonrisa,
mis ojos blancos,
tu indiferencia...


PÁRMULO '10 (...siente la locura o clávame un puñal...)

La máscara de la lluvia


La máscara de la lluvia

Esta mañana ha despertado mi lógica
en la incoherencia de una cama vecina,
en el absurdo de un sinfín de libros
que vagan por una estantería diáfana.

El rayo de la ventana empieza a diluirse
entre las gotitas diminutas que exploran
el cristal rectangular de un arco de madera,

La voz del viento, silenciosa pero colosal
aclara el cielo monstruoso y húmedo
con dos ferias de aterciopeladas
mantas sobre la montaña helada.

La luz calada de agujeros, taladrados
con la misma perfección que un
corazón cruzado de alfileres
en la misma etiqueta del gris,
en el mismo cementerio feudo.

El tintero de la noche antes, seco,
de escribir la letanía de amor tenaz
y asiduo,
en los siete soldados de bronce
que permanecen entroncados al tiempo.

Las sábanas nos dejan arropados durante
las horas de tromba,
en el diluvio intempestivo y acuoso
en un mar desierto de sonidos.

PÁRMULO '10

La madrugada



La madrugada

En el sinfín de esta calle brillante y sola
He dejado mis pisadas como si fuese
El vaho de aquel hombre que viaja solo.

La tremenda luna de esta madrugada
Nos está dejando ciegos mientras nos
Besamos en el triste rincón de esa calleja
Que vela por nuestro secreto a voces.

La claridad de la mañana enrojece raudo
como si ese beso hubiera durado el infinito
en el infinito extenso de un grano de sal.

Otra noche más quiero sentir tus labios
Y no esperar minutos que se hacen horas.

Mis manos frías congelan los bolsillos,
Vestidos de seda rojiza y algunas monedas
Mientras los mendigos se convierten en
Predicadores del hambre inerte indiferente.

Y yo que me preocupo por el beso,
Por el alma y por mis letras… no pienso
En el frío húmedo de aquellos cuerpos
Medio acongojados en medio de un umbral
De mármol rosa.

Estos minutos de espera me sirven para
Intentar marcharme.

El eco de mi silencio lame con precaución
La sonrisa de dos niños que con un pan
De haba bajo el brazo, van aprendiendo a
Mendigar en los oficios de mayores.

Las manos blancas y de libros,
Las manos rojizas de la tierra…
Son las huellas de la madrugada,
Madrugada libre y serena.

Esta última noche no te espero más, y



vuelvo al fuego donde no veo el sufrimiento.

PÁRMULO '10 - El ocaso de la noche blanca. 

No se qué decirte


No se qué decirte

Qué fría se siente la tarde cuando no me hablas,
cuando tu piel se hace desierto en el rellano y
mientras espero que tu susurro se condense
bajo una esfera de ángeles grises que saludan.

El letargo de esta melancolía me está matando
porque no me hablas y quiero que sepas
que no puedo quedarme vacío y muerto,
escarchado y moribundo por tus calles
donde no hay más sombra que tu silencio.

Ya no pienso en mi.

El día entero lo dejo en tus manos frías
que me queman lento agónicamente en
una carretera descalza, distante
como tu alma en mi puro corazón enamorado.

Nuevo es mi nombre y tus ojos
siguen siendo distintos desde aquel día
en que perdí la confianza de seguir amándote,
de seguir contemplando tu coraje
de seguir oyendo tu guitarra.

Lo siento, ya no espero más,
y creo que es hora de haber pensado
en nuestro horizonte difuso y turbulento,
no dejes que el sol lo destruya y tampoco
que la luna con su embrujo lo cambie.

Lo siento, ya está siendo tarde porque...
me estoy cansando de esperar para luego
tener que borrar las dudas de mi alma
sin que nunca hayan desaparecido,
sigan vivas,
sigan latentes.

Dame el beso que merezco o
mátame para siempre.

PÁRMULO '10

Aguas de Mar Contaminado



"Aguas de mar contaminado"

Cuando ríes sin mis ojos
empiezo a ver el mar en
el tesoro de nuestros días.


La imagen de hielo en el filo
de una larga línea extensa y
paralela sin besos centrados
nos aplaude con mordiscos
una nueva feria intermitente
con luces violetas y de brillo.


El papel de tus ojos empapados
nos chorrea por los hombros
gélidos y enamorados.


Tus manos me han descongelado.


Y ahora en el trineo de
nuestras promesas yo me subo
y para buscarte me pierdo
en ese mar contaminado
que vaga lento por mi imaginación.


Ven a recoger mis ojos...
están secos y necesitan el amor
fugaz de una corriente de lluvia
perfumada de tu incienso.


Siento tus manos en mi pelo,
siento tus dedos en mi pecho,
siento tu cuerpo aproximarse
a dos kilómetros de mi vida.


Quédate a amar mis besos.


Ahora empiezo a sentir tu amor
que se aleja sin rastro, sin huella
palpable sobre mis aguas de mar
contaminado.

PÁRMULO '10 (... quédate a mi lado... )

Piano roto


Piano roto

Siento que ningún piano toca mis melodías,
melodías que no despiertan tu interés.

Te pido disculpas de nuevo por amarte
por sentir que la distancia me une a tí
como si fuésemos dos caricias después
del agua de una tarde de primavera.

Al final no pude decirte que quería ser
esa nota que cabalga en tus dedos
infinitamente,
y a quien le exiges ser tu esclavo
como si fuese el Strategos de la
muerte anunciada en un puñal guerrero.

Te ruego de trece formas que me digas
tan sólo que me recuerdas, y que
por las mañanas sientes que tu
almohada es mi pecho recostado sobre
una sábana de seda blanca y negra.

Porque sigo pensando que tu me recuerdas
porque todo fue perfecto hace días
y ahora lo perdemos todo porque...
yo quise ser inútil en nuestras letras.

Deja de verme como el ruido que
apenas te sirve en absoluto y permite
a mi corazón abrirse y demostrarte que
tiene una amplia cristalera de amores,
todos para tí.

Por favor, te ruego que me oigas,
que me leas y que me sigas aunque
sea por las tardes esas aburridas
que tú nunca deseaste ni pensaste que
existieran.

¿Cómo no puedes sentir mi arrepentimiento?
No entiendes que no puedo más
y que vas a acabar con mi muerte,
no me desees lejos por favor,
háblame otra vez,
dime tan sólo
tu nombre.

Dime que eres tan capaz de perdonar
y pensaré que eres completamente
irreal, 
irreal en una pesadilla que acabará pronto.

Perdóname... que sabes que
no quiero ser tu piano roto
ni tus partituras de chimenea.

Tienes que borrar de tu mente mi
dolor y mi locura para ahora
cambiarla de nuevo por el amor
que no voy a poder quemar,
amor que no voy a poder quemar
que no voy a poder quemar.

¿Escuchas? empiezo a ver el sol
y con él empiezo a ver tu rostro
el que me enamoró desde ayer
desde hoy y siempre infinitamente.

Déjame ser la luna y unirme a tí 
por la noche
en el frío
en la tarde...

Grito.

PÁRMULO '10 (... sigues así y no se qué puedo hacer... voy a morirme)