Poemas al agua



Qué pena

Qué pena que tengas que oír mis poemas
cuando han pasado días desde que
publiqué mi alma en tu tormenta.

Qué pena que tengas que escuchar mi voz
en una tinaja sin tapadera
donde el eco rompe el poco amor que queda.

Qué pena que me engañes por las tardes
con otro hombre de piel morena cuando
mi ojos verdes te están mirando.

Qué pena que estés hablando con él mientras
yo en casa estoy velando por nuestro amor,
amor que se pudre en una vela.

Qué pena que estés mintiéndome a diario
y jurando una bandera a mi estatua
si no lees ni mis poemas.

Qué pena que yo te esté dando mi cuerpo
y tu a cambio lo desechas sin coraje,
coraje que no te aplaca la memoria.

Qué pena que yo siga pensando en ti
mientras tu disfrutas en otras sábanas
el calor de un alma gemela.

Qué pena que me dices hasta mañana
y ahora de madrugada te veo sola
fumando mientras lo esperas.

Qué pena que he perdido tres días
de mi soledad y de mi pena, riéndome
de que me sobraba el amor y veo que...
lo único que me sobra es tu huella.

PÁRMULO '10 (... creo que me hiciste daño y lo sabes. Piensa...)