1001 BARCOS DE NÁUFRAGO

Obra: Nevin Boragan; El Barco.

1001 Barcos de náufrago

Cada pequeña brisa celestial del norte
va cortando con disimulo el terso escote
de tu blanca piel inmaculada.

El sol de las mañanas de verano,
la triste hiel de la amenaza y envidia
o la escondida morada de una mujer
sin encadenamientos a esos doce
hombres de mil sirenas embarcadas.

El color negro, sucio y frío de mi barco
nos deja congelados en un navío
que viaja dentro de mentes sin memoria,
dentro de un espacio precipicio enorme.

Todo grande y monumental,
mayúsculo e inusitado
para no encontrar esas aguas
donde podamos navegar.

El torrencial ininterrumpido nuestro
va agotándose lento entre dos columnas
que se desgastan hasta pulir sus piedras
más preciadas en un mundo próximo.

El blanco y negro de nuestras ilusiones
se convierten en colores, recios,
y sin amistad con una nueva historia.

Déjate ver entre esas dos ventanas.

Nunca el tiempo fue tan perdido
cuando la orilla se acercaba a los barcos
y cuando nuestro barco ancla
en las orillas de una playa de piedras
solitaria, desesperada y
sin ilusiones.

Pármulo, 
ME QUEDO CON LA Hª DE LA PLAYA QUE NUNCA VISITAMOS...