Cuando un día me perdones


Cuando un día me perdones

Me dijiste tantas cosas preciosas que
llegué a creer que eras para siempre
siempre en mi corazón humedecido
siempre latiendo sobre mi sangre
infinito sobre mi pensamiento.

Me llamaste tantas veces por el balcón
que casi pienso en tirarme sin miedo y
sin más reparo que el de seguir amando
unos ojos negros profundos y de guitarra.

Cada mañana me despierto intentando
encontrar una nueva imagen que me
mantenga con agua, con vida...

Necesito volver a hablar contigo o seré
la foto de un hemisferio oculto, como
un gato solitario en el tejado de
aquella casa que nunca compartimos.

¡ Devuélveme la sangre! que me has
dejado seco en medio de un palacio
de mármol frío y sin relojes que
paren esta tortura infinita y peligrosa.

No te das cuenta que te persigo hasta
en los pasillos de aquel palacio de música
que un día dejaste solo y sin muebles,
que me dejaste hundido en mi propio alma.

No te pido más que la oportunidad de
volver al ecuador de nuestro ser y
volver a empezar sin remordimientos,
perdóname, si es lo que no deseas.

Un socorro, un saludo, una despedida
me dolería pero sigo aquí esperando
que extiendas tu mano al aire loco
de mis lágrimas de mar desierto.

PÁRMULO '10 (... perdóname, te sigo amando...)

Poemas al agua



Qué pena

Qué pena que tengas que oír mis poemas
cuando han pasado días desde que
publiqué mi alma en tu tormenta.

Qué pena que tengas que escuchar mi voz
en una tinaja sin tapadera
donde el eco rompe el poco amor que queda.

Qué pena que me engañes por las tardes
con otro hombre de piel morena cuando
mi ojos verdes te están mirando.

Qué pena que estés hablando con él mientras
yo en casa estoy velando por nuestro amor,
amor que se pudre en una vela.

Qué pena que estés mintiéndome a diario
y jurando una bandera a mi estatua
si no lees ni mis poemas.

Qué pena que yo te esté dando mi cuerpo
y tu a cambio lo desechas sin coraje,
coraje que no te aplaca la memoria.

Qué pena que yo siga pensando en ti
mientras tu disfrutas en otras sábanas
el calor de un alma gemela.

Qué pena que me dices hasta mañana
y ahora de madrugada te veo sola
fumando mientras lo esperas.

Qué pena que he perdido tres días
de mi soledad y de mi pena, riéndome
de que me sobraba el amor y veo que...
lo único que me sobra es tu huella.

PÁRMULO '10 (... creo que me hiciste daño y lo sabes. Piensa...)

Podría toda la noche contemplarte en esa foto

PODRÍA TODA LA NOCHE 
CONTEMPLARTE EN ESA FOTO



Podría toda la noche contemplarte en esa foto
en blanco y negro
sin más lujo que el del que me desespero.

Podría toda la noche contemplarte en esa foto
rizada y perfecta
no me importa que me llames a destiempos.

Podría toda la noche contemplarte en esa foto
intempestiva y amarrada
a una cama muy lejana donde no hay tiempo.

Podría toda la noche contemplarte en esa foto
pensativa e inteligente
donde nace mi amor y acaba en un fuego vivo.

Podría toda la noche contemplarte en esa foto
desesperado por tu presencia
porque no te veo en mis ojos pero... 
te siento dentro de un corazón derretido.

Podría toda la noche contemplarte en esa foto
y pedirle al cielo y a la tierra
que me engendren de nuevo para que
al verte en esa foto no sufra como un tonto.

Podría toda la noche contemplarte en esa foto
porque no se cómo verte
si dormida o despierta
eres mi causa,
eres el fin,
eres el huracán de mis noches,
eres la locura de mis tardes
y eres el espejo de mi rostro.

Podría toda la noche contemplarte en esa foto
y besarte en mi sinfín de sueños
porque mis sueños son infinitos
y más cuando veo que mi amor no tiene fin.

PÁRMULO '10 (... no me quiero adelantar, pero creo que estoy enfermo de amor y no se por quién)

Aníbal y los búhos



Aníbal de los búhos

He conocido este siglo a dos gotas semejantes
de personalidad albúmina, clara y firme.

Su humor negro me hace ver el viento
con otros colores que en tan sólo
dos horas me ha dejado desordenado
el resentimiento de haber perdido todo.

Todo lo que nunca he ganado
porque nunca exisitó lo absoluto.

Nunca existió lo entero, lo lozano
y lo desconocido se hace original
con un novicio en los inéditos arcanos.

(...)

Pármulo '10

En 1/4 hago lo que yo quiera




En un cuarto hago lo que yo quiera.

Tú me provocas aprovechando las alegrías
jugando con las tristezas de que te fuiste y
ahora sobre una cama quieres perder el aire
que un día hundió a mil hijas del faraón.

No has pensado que el beso casi dulce
se ha descolorido y ahora es negro como
la camisa de aquel vendaval triste y lloroso.

El cuerpo nos hace ser torbellinos de seda
en una nevera que sólo sirve para morir
en el frío de nuestras dos gélidas manos de sal.

Escapar de las siete candelas de la noche
no es la opción suficiente para ponernos a
hablar de lágrimas, sino de esperanzas que
pueden parecer sin sentido, mustias y de eco.

El crisol diáfano y risueño nunca cesa y
entre las mañanas aparece una nueva ola
de esmeraldas que no dan tregua al mundo.

La razón nos quema entre dos aguas tibias
de donaire peligroso o inequívoco,
estructural y ordenado en una arquitectura
casi perfecta entre dos montañas inflamadas
de sarpullido intermitente y repugnante.

PÁRMULO '10

Esfera militar



Esfera militar


Las leyes de la nada rompen en el cielo
cuando el infierno se apaga, lento y
desmedido en un horizonte borroso.



Una esfera aceitunada, glauca,
entre dos columnas de mar arrojado,
sin más miedo que el de apagar el viento.



Viento naciente, de oriente al este
como un sol medio que atraviesa
dos barcos, los hunde y edifica
un coloso de armamentos celestes.



El tiro, el ojo y el remo nos sopla
para hacer caminar las velas negras
que van trotando sin cariz a dos aguas.



La pompa del éxito hace levitar un grito
de siete olas durmientes que con un
susto aborrecen la existencia de sirenas.


PÁRMULO '10
"odio lo mismo de siempre..."

Universo



UNIVERSO

Cómo llueve tras dos días de intensa sequía,
cuando el tren ya ha pasado
y sólo quedan heridas.

La yema de los dedos están calcinadas
de escribir secos versos sin acorde.

Inteligencia limitada por dos toros
que son ejecutados sobre la bandera
de una plaza de muñecas.

Las referencias nos la da el alma
que largo y tendido nos deja hablar
de trece labios descosidos.

El viento ígneo late como una bomba
en el corazón de un país.

Diseño de nuestro condoler permanente
de nuestra rabia cohibida y finada,
maestro de una cárcel pegajosa.

Sueño entre los sueños alzados al pozo,
pozo de una nueva imagen adormilada
entre dos manzanas secas
como el ardor de la piel negra
de... un edificio crepitante.

PÁRMULO '10

SILENCIOS DESMEDIDOS DEL CARMÍN






Silencios desmedidos del carmín

El silencio, en medio de la nada se rompe.

Queda destronado en una copa de bronce
donde la bravura y el orgullo, hacen enormes
las siete lenguas que nos amortajan.

El derribo de las banderas de palacio
nos cuelga de entre dos hilos blancos,
para balancearnos como dos lunas
entre una nube de maravilla espesa.

El silencio, en medio de la nada se rompe.

El radical sonido de nuestras vacías
manos, ponderan un grito de noche abrigada
que va cambiando lentamente el color
de la lluvia bajo el agua primaveral.

Se rompió ese rojo clavel que un día
y por primera vez pudimos cortar de
la sombra del pensamiento y dejarlo
en agua para que cada día vaya pudriendo
junto a sus humedales, el triunfo de
uno de sus más grandes planetas.

El silencio, en medio de la nada se rompe.

Tu mirada está quemando mi  pelo
y ardiendo mis ojos, voy viendo
que ya no somos como antes sino que
estamos gastando poco a poco la pena
de nuestra madrugada en el fin
de la fineza de una caricia y de
aquellas que resbalan con una sonrisa.

Tu mundo solitario no deja hacernos
beber de ese río que poco a poco
va derritiendose con el transcurso de
los otoños que nunca más nos hará daño.

El silencio, en medio de la nada se rompe.
El silencio, en medio de la nada se rompe.
El silencio, en medio de la nada se rompe.
El silencio, en medio de la nada se rompe.

PÁRMULO '10
"...tu sonrisa se queda en la desesperación junto a mi..."

Quince minutos de despedida



Quince minutos de despedida

Enjaulado en el desierto helado
de la mano de un cuervo hambriento
enterrando sus garras en la tierra
para morir hundido en una catedral
con ceremonias de viento sin tiempo.

El temporal de las candelas se apaga
y nos deja insustancial,
ya no quedan memorias ni lapsos
sino delirios recluidos en una cárcel
de libertades imputadas por una llave
que nos habla desde lejos en
coma, las esperanzas de ser y existir.

Un minuto para decirte adiós
para borrar de nuestras manos 
lo que fue amor y así mismo
para infectarnos de heridas
que no cierran más que con el
paso de tardes y primaveras.

Ya el quilómetro cero ha dejado
de estar quieto.

Dos minutos para asimilar que...
te he perdido en esta duna inmensa
que nos arrastró hasta el recreo
de mil corazonadas tremendas,
ya no cambian de color y siguen vivas
ya nos matan en la despedida.

El tiempo se hace historia y de ella
hago una tragedia.

Tres minutos para contestarme
a mi mismo que he cambiado el alma
al diablo para dártela a ti.


Cuatro minutos para encontrarme solo,
cinco minutos de desesperación y
seis minutos como siete eternidades.


Ocho minutos infinitos en ese desierto,
intacto y sin más viento que el pensar
que no volveré a encontrarte entre
mis dedos, ya dejé de ser rico.


Nueve pisadas desde que te perdí
y diez son las rosas que te regalaría.


Once la hora en que te conocí y
a las doce te besé en mis sueños
mientras dormía pensando en tí.


Trece son los días que quedan para
que vendamos nuestros besos
a otros labios que no lo merecen.


Catorce los soles de nuestros días,
los días en que no llueve no regamos
las flores del jardín, ahora tristes,
sosegadas de tanto vacío.


Y quince mil veces maldigo
haberte olvidado tan tarde,
ahora sufrimos sin respuesta,
no hay entonces remedio
para este corazón podrido
y para esa boca insaciable
que no muerde más que
unos ojos que no son suyos.

PÁRMULO '10
"...dímelo a mi."

1001 BARCOS DE NÁUFRAGO

Obra: Nevin Boragan; El Barco.

1001 Barcos de náufrago

Cada pequeña brisa celestial del norte
va cortando con disimulo el terso escote
de tu blanca piel inmaculada.

El sol de las mañanas de verano,
la triste hiel de la amenaza y envidia
o la escondida morada de una mujer
sin encadenamientos a esos doce
hombres de mil sirenas embarcadas.

El color negro, sucio y frío de mi barco
nos deja congelados en un navío
que viaja dentro de mentes sin memoria,
dentro de un espacio precipicio enorme.

Todo grande y monumental,
mayúsculo e inusitado
para no encontrar esas aguas
donde podamos navegar.

El torrencial ininterrumpido nuestro
va agotándose lento entre dos columnas
que se desgastan hasta pulir sus piedras
más preciadas en un mundo próximo.

El blanco y negro de nuestras ilusiones
se convierten en colores, recios,
y sin amistad con una nueva historia.

Déjate ver entre esas dos ventanas.

Nunca el tiempo fue tan perdido
cuando la orilla se acercaba a los barcos
y cuando nuestro barco ancla
en las orillas de una playa de piedras
solitaria, desesperada y
sin ilusiones.

Pármulo, 
ME QUEDO CON LA Hª DE LA PLAYA QUE NUNCA VISITAMOS...

OJOS MARRONES


De esos ojos miel serenos
profundos como el mar
infinitos como el viento.

Tan ingenuos que nos dicen
si mentimos o si lloramos
si encerramos nuestro alma
en un corazón perdido.

La luz en sus paredes nos
ciega para ocultarse tras
unas ventanas que bailan
como si fuesen moluscos.

Nuestros impulsos, nervios,
nos obliga a ser arañas y
trasformarlos en cuevas
como si fuesen ojos negros.

Queman el corazón y lo
exprime para dejarlo sin vida,
ausente en el tiempo perplejo.

Bajo la intriga que nos sigue
tiempo al tiempo, tras
la tortura deseada de un mar
dulce, ausente de palabras.

Luna llena de color miel
que palpita en dos ventanas
cerradas y sin ríos.

Pármulo '10