Y LLEGÓ LA MUERTE




Nunca olvidaré cuando nos conocimos
y en tus brazos ambos nos mecimos
mirándonos en el recuerdo a día de hoy.

Yo mismo estoy aquí más mayor
y tú, creyendo yo que serías eterna
has perecido en el tiempo.

Me cuesta tanto perderte de mi mente
que ahora las rosas sólo huelen a tí,
a tus risas y a tus manos,
a tus encantos...

Aunque decidimos separarnos
no me cansaré jamás de recordarte
porque aún hay algo de tí en mí,

y contigo se va algo mio que ya...
deja de ser parte de los dos
para regalarle al fuego
que es quien te atará para siempre.

Soledad empieza a desolarse
por las losas de mi corazón,
frías y enriquecidas de recuerdos,

aquellos que ya nunca volverán
y en el color del sol se quemará.

El mundo nos regala el viento,
nos da amor,
nosotros creamos las fieras
y junto a ellas nos morimos,

para siempre
junto a la muerte.

Pármulo 20 diciembre de 2010 "A.C."

ESCUDOS Y ESPADAS


Escudos y espadas

A veces despierto sobre un río de sueños,
que intentan navegar sobre la tela
de un traje gris y ensangrentado.

La omisión de nuestras voces
se hacen retroactivas
y ya nadie puede colgar de su alma
aquel bonito recuerdo que aún sostiene.

Las calaveras, que no piensan,
apenas tiene habla y en el tiempo
se condensa una cortina de humo
entre el crimen y el sentimiento.

Pármulo 2010

QUE BONITO EL AMOR


Que bonito el amor

Que bonito el amor
cuando vives con él
cuando sientes junto a él
el viento abrasador
que separa tu piel
de otras pieles.

Que bonito el amor
cuando sientes como él,
cuando besas enamorado
y cuando el alma explota
sobre un corazón
lleno de llamas.

Que bonito el amor
sobre la orilla del mar
donde se olvidan las penas
y en el recuerdo
un barco de besos infinitos.

Que bonito el amor
cuando sigue ahí,
cuando ya no los años
pueden agotarlo.

Que maligno es el viento
que llega y arrasa,
que atraviesa el alma
y dispersa al amor.

Que bonito el amor
cuando gritas por él,
cuando sabes que se marcha
y en el frio lo recuerdas.

Que bonito el amor
cuando sales a la calle
y sabes muy de sobra
que nadie te importa,
que las aceras son su aroma
y que los semáforos sus ojos.

Que bonito el amor
cuando mientes por él
y en la cama le lloras
y en ella te desahogas.

Que malvada la vida
que nos hace jugar,
con el bien y el mal
y en el mal está el amor.

Que bonito el amor
que bonita la vida,
que bonito el color
que gris se tiñe a veces.

Que bonito el amor
que bonito el frio
que bonitas las tardes
pensando en el amor.

Pármulo 2010

LAS RENCILLAS DEL SUFRIMIENTO




Las rencillas del sufrimiento

El agua caleidoscópica
entra por los poros del corazón
y entre las burbujas de sangre
brota el silbido de doce ninfas
que simulan ser un arco
de mil flores herejes.

*

La sal espumosa del agua
escupe un alarido de hienas
que en las sombras no son más
que tablas henchidas de frío.

*

La humedad del mar
aterciopela una orilla negra
que dura siete siglos 
en la memoria.

*

EL recorrido de mis manos
cabalga sobre la espesa brisa
que no cambia.

Pármulo 2010

LAS PROMESAS



Las promesas

Entra el aire volteando las cortinas,
el frío acelera nuestras manos
y en la vertical se rompe un beso.

Prometimos besarnos eternamente
y en el espacio,
seguir mirándonos tras las estrellas.

La carretera estéril y hambrienta
se relaja mientras nos contempla
o el silencio en la niebla
que escupe cubos de cristal.

Prometimos acordarnos de los besos,
reírnos mientras encontrábamos
la luz que nos oprimía,

y en la sarta de pisadas
que nos condena...
pierdes las promesas
a las que nos sometimos.

Una corriente de desilusión
empieza a dominar mi corazón,
y en el regocijo de la humillación
jugamos a no acordarnos,

de aquellas promesas que ya no quedan
porque el maldito viento
arrasó con ellas.

Pármulo 2010

BAJO LA TUMBA ETERNA - CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO


Bajo la tumba eterna

Tengo la necesidad de volver a recordarte
y entre el alboroto me manifiesto
con un enorme crucifijo,
donde mis manos aún atadas
gritan junto a presión de tus cadenas.

Aquí mi aliento es un silbido de hielo
que congela no sólo el viento
sino mis labios que a veces
te besaron bajo la lluvia
cuando aún entre los moratones
dejaba ver mi juventud.

Perdida bajo el símbolo de tus ojos
sólo veía el verde iris que enloquecía
mis recuerdos más mundanos,
mis ojos sin color alguno.

Las mañanas eran de color canela,
mientras trabajabas.

La luz de las ventanas entraba
agónicamente por el pliego de las cortinas,
y entre noche y día,
sólo oía el ruido de tus voces.

Tus pasos empezaron a convertirse
en terremotos colosales
que hacía mella en mi corazón,
aún latente.

Tus manos al principio,
dos barcos noruegos
paseando por la orilla de mi rostro;

ahora,
dos barcos piratas
atentan contra los recuerdos.

¿Dónde están las puertas?
¿y los teléfonos?

mientras dura la tortura
nadie sabía donde vivía
y las cartas nunca llegaban a esas horas.

A veces, durante la espera,
adelantaba el reloj de mi memoria
para pasar por el camino
de los cardos y chumberas
de una vez por todas,
la letanía del sufrimiento:

cuanto antes mucho mejor.

Mis ojos grises
dos desiertos de ceniza,

mis labios
una colina helada,

tu presencia
un cuchillo en el alma.

Tengo la necesidad de volver a recordarte,
pero de ver en tí un hombre
que lucha por ser hombre
y que con la oportunidad
de vivir conmigo me hace sentir humana.

Y ahora, volverán las riñas,
y a la mínima,

el silencio que se apodera
de mis labios.

Con mis lágrimas
el miedo juega a los títeres,
y con el temor, el pánico...

tú juegas a divertirte.

Ahora mis ojos grises
vuelven a ser dos desiertos
de ceniza,

que anda rumbo a la libertad,
libertad que tú mismo sembraste,

cuando hundiste tus manos
sobre el cuello débil de mi cuerpo.

Aún recuerdo tus ojos,
fríos como mis labios
que paseaban por tu verde senda,
como el agua del mar
junto a dos barcos noruegos,
ahora solitarios.

LOCURA


Locura

Un día entraste por la senda del corazón
y atravesando los montes ensangrentados
llegaste al final del alma,
arañando tres mil fibras de amor.

Tus ojos tristemente se desvanecían
por la terminal de mi pecho, y
entre el viento y la agonía
me apiado de un montón de recuerdos
que hace siglos que no encuentro, y
ahora pienso que será la locura,
locura que me quita el sueño.

Las cartas sobre la mesa,
el café helado y mis labios
enamorados sobre la piel muerta.

Todo es locura y locura
y en la locura yo me fundo,
me entremezclo fundido
en la locura.

Pármulo 2010

LOS AMANTES

Les amants, Conrad Roset

Los amantes

Como el cálido inverno nos emerge
mi corazón derretido se funde
dentro de una sangre envenenada.

Tu palpitar inconsciente
ya es un pulso sin corriente
donde la luz no tiene sombra
y la sombra es sólo del hombre.

El pensamiento duradero permanece
y las escaleras del amor, fundidas
en un llanto descontrolado,
me arrastran por el pasillo de tus venas.

Las sábanas ardientes sobre las que
nos mecimos, son elásticas
y en tanto que hablamos
perdemos el frío por los labios
que ahora separados del aliento
cambian la saliva por el hielo.

De madera son nuestros ojos,
intermitentes a lo largo del sendero
que recorre nuestras noches
cada cual en sus cuevas, frías
y empedradas de odio.

Las campanas del camposanto
hacen explotar una banda de peces
en el cielo gris por las lluvias,
y entre las nubes,
sale el sol de la felicidad,
aquel que entra por nuestra ventana
y empieza a quemar
las hojas del amor fugaz.

Amantes cifrados en el viento
que a cada paso va rayando
una nueva mota de miedo
a cada silbido,
a cada silencio,
en uno de nuestros escondites.

Pármulo 2010

NO ME MATES CON EL SILENCIO

Ricardo Fumanal


No me mates con el silencio

La sinrazón del silencio
es la imagen del odio
que en el tormento lejano
espero que sean praderas.

Una encrucijada de besos
miente a mis espaldas
a otros labios,
en un pensamiento olvidado
por malentendidos.

Una poesía es mi silencio,
una palabra mi agonía
un beso el renacimiento
de estos días en que
mi alma palpitante
se marcha al fin del universo.

No me mates con el silencio.

No me hundas en la soledad
amiga de un amor eterno.

(...)

SOY EL TIEMPO


Soy el Tiempo

Soy como un pez solitario
en el pacífico,
océano helado.

Es la sombra la que
me alienta a ahogarme
en un sinfín de olas
todas ellas muertas en 
la orilla de inertes pedreras.

La luna es el preámbulo
de las mil noches en que
he suspirado a la tormenta,
gigante enamorada
que con sus brazos me hiela.

Soy un lejano paisaje
donde las nubes vuelan
y en el silencio cantan
al río, y con un reflejo de luces
los árboles se balancean.

Soy un barco, soy la nieve,
soy un viajero...
soy el paso del tiempo
que arraigado a tus manos
siente el calor verano.

Una flor roja,
un clavel amarillo...

Todos ellos en el mar,
solitarios y perdidos
sin aletas,
sin voces.

Pármulo 2010

ENIGMAS



ENIGMAS

Cada noche es un nuevo suspiro
entre las esquinas de mi cama,
el viento helado que entra 
por la ventana, media abierta.

La esencia a perfume se cuela
por la pequeña abertura, queda,
de la puerta entre el corazón y
la imaginación más vacía.

Es crudo saber que no me extrañas,

que tus palabras dormían en un piano

mientras se posaban los silencios 
en la distancia y dolían 
mis ojos al no encontrarte.


Qué sol de cenizas ofuscó mi mente,

qué nube de humo trastorno el paisaje

cómo nos decíamos,
el uno al otro, lo duro del regreso

que fácil nos cruzamos en el camino largo.



No quiero pensar que ha sido inútil
la sinrazón de querer sin ser querido
el espectro enigmático imbatido 
de un espíritu libre y pragmático.

Cuídate mucho triste esperanza
porque la soledad aprieta y 
el mundo es testigo de que la
marea sube y cuando la marea baja

los corazones, todos, 
se aprietan en un puño de esmeralda.

Pármulo (tenía que hacerlo porque de aquí a navidad queda mucho y mis ratitos son para la poesía)

DORIAN CARLATA


DORIAN CARLATA
 "Celebridades"

En medio del mar terreno
nos encontramos con el viento
universal y espantoso,
angelical y demoníaco.

Una oleada de nardos
marca tu presencia
ausente entre la niebla
de las mañanas tempranas.

El crisma de las olas
nos empuja hacia la sombra,
donde hay un barco noruego
a pie de playa.

Es la arena de los campos,
las amapolas rosadas,
los girasoles quemados y
la atmósfera contaminada
lo que nos violenta
una ofuscación de pérdida
entre las distancias de cristal.

Entre teclas de piano
recito yo mi serial,
amada Carlata
deja ese llanto moruno
a los pies del 15 Dorian.

La imagen de mil cornetas
tropezando en el olear
de dos brazos torneados
que luchan por vivir
entre ecos de armonía,
entre barcos de cristal.

Uno navega hacia el norte,
dirección a las playas
sin sombrillas
sin sombras y la luna
sonriendo a la pérdida
de sus estrellas,
llama a la lengua de nubes.

Otro viaja tristemente
como un barco fantasma
repleto de oro y fama,
solitario desierto invernal
que deja ciento sesenta monedas
a las orillas del Dorian.

Mucho es el viento
que corre entre nuestras
playas,

cálido es el mar
primaveral.

Dorian Carlata,
triste vagando por las islas,
islas de silencio funeral,
es la luz de las cavernas
de aquel cementerio
que dura doce meses,
y una historia sin final.

Dorian es la sombra del silencio,
el eco del viento,
la incertidumbre de la agonía
y el lamento ahogado.

Carlata lo hace grande,
generoso y susurro del silencio.
Es el rebote condecorado
del viento de atardecer,
la solución de la tristeza
y una explosión de felicidad.

Pármulo 2010

CÚSPIDE INVERTIDA


Cúspide invertida
Ya no sabes cuántas veces te estoy oyendo
ese eco infernal de amor que nos ata al viento,
la melodía y la danza de la soledad y la sombra
todas a un mismo salón sin caballeros.

Es la espera muerta la que me quema lento
son tus mensajes los que espero pronto
y tu sonrisa la que ansio desde hace meses.

Un retrato tuyo en una pequeña ilustración
detrás de mis manos, es mi recuerdo,
y ahora tan alejado de todo me revuelco
entre punzantes algodones y cañones de sal.

Será la guerra de amor la que me autodestruye
y el mar el que devuelve sin pensamiento
aquel corazón podrido que te regalé.

Quiero hacerte un regalo eterno
pero sin vender mi voz, pretendo quererte
junto a un hielo de quemazón y sinrazón.

El río de ojos que vislumbra nuestros pies
nos invierte en la sociedad
una pegatina de polvoriento olvido
entre las migajas de quienes aún sienten
como nosotros dos, en el alma.

Un barco azulado, viene del norte
repleto de corazones y vientos
que van del sur al oeste, ahogando
aquellos tristes trapos con que nos amamos.

Bajo las sábanas de nuestra unión
aún hay cuerdas forjadas,
hierros candentes y...
amor por dos siglos.

Es un siglo lo que mi juventud aguanta
y tu ignorancia, extrema de mi cariño,
la que dura otro siglo,
formando una cola de seda
que cabalga sobre la escalinata
de una catedral hundida y mísera.

Ya no entiendes las almas
ni las sombras de diamantes,
sólo contemplas el mármol
y yo, frío como el plomo
me derrito en esta caldera de tristezas.

Un beso con alas,
una mirada distante,
un corazón vacío,
una puerta abierta,
yo para encontrar las llaves.

Pármulo 2010

FRÍO EN LA NIEBLA


Frío en la niebla

Es el mar,
el que nos lleva
desde el alba
hasta la noche.

Es el mar,
el que desplaza
nuestros corazones
desde un charco
hasta el infinito
lago del cuerpo.

Es el viento,
el que quema
ese frío invernal
de otoños sin hojas
de veranos sin sol.

Es el sol,
el que nos falta,
es la brisa mañanera,
el cielo azul,
la sonrisa,
la luna.

Es la luz,
otoñal de verano
la que nos abriga
con sus hojas
secas y angustiadas.

Es la luz
de la luna,
la que viaja
entre sendas
de cadenas oxidadas,
la que nos une
en el olvido
a perdernos
entre recuerdos.

Es el tiempo,
el que olvida,
el que nos muerde,
y nos lame lento
como si fuese el mar
el que duerme la arena.

Pármulo 2010

EL BESO QUE NUNCA ME DISTE


EL BESO QUE NUNCA ME DISTE

Te conocí ayer bajo los senderos
tristes de mi corazón
y ahora pienso que no soy yo
cuando un tren lento
viaja solo y muerto
por los suburbios de una estación
abandonada hace tiempo.

Amor, qué de tiempo hace
que ya se que no soy yo,
ni las piedras del sonoro viento
hacen el chasquido leve
de una compasión.

Hay que analizar.

Yo he pensado en volver
a empezar, y dejar
diez hojas en blanco
por aquellos días de lluvia
en que el fuego no apagaba
mi amor y terminó
por quemar tu paciencia.

Vamos a empezar de nuevo,
porque ya no soy yo.

Aún recuerdo,
cuando en el frío cristal
miraba tus labios animados
casi mecánicos al son
de mis ojeras enamoradas,
pasajeras y noctámbulas,
apartadas de este holocausto.

Déjame pintar con mis labios
una risa en esa luna roja
que corona tus mejillas.

Déjame reír entre tus brazos
como cuando hace meses
soñaba cada noche,
entre luces de algodón
sin engaños,
sin mentiras.

Si eres un sueño,
sinceramente,
eres el sueño más largo
de este mundo que...
me ha dejado en el desmayo
de miles de pasajes mundanos.

Si eres un sueño,
prácticamente,
me has condenado a
estar dormido durante años,
décadas de sensualidad.

Si eres mentira,
despiértame poco a poco
que tengo miedo a caerme
de mi cama
como si fuese el gran vacío,
la oquedad del corazón roto,

como si en el alma hubiese
un agujero hondo y
el cuerpo se deslizara hacia él.

No me empujes,
no me arrojes al agua
de ese eterno abisal marinero
que tiembla sobre serpientes
de sedantes y morfina.

Deja que tiemble el corazón
opaco en el sueño,
mientras viva, 
déjame vivir soñando.

Pármulo 2010

LAS SOMBRAS


Las Sombras

Son las doce del medio día
entre los quehaceres de mi alma
una cuerda tira del amor
y la otra me ahoga en las aguas.

Es el viento helado,
quien susurra nuestra agonía,
agonía que yo tiendo
a oscuras día a día.

Ya ni piensas en mis labios
ni recuerdas mi amor a voces,
sólo piensas en ese hombre
que retratas a lápiz
con tu sangre enfardada
de dos plomos romanos
y una sonrisa dorada.

¿A que tiene miedo
si no es al calor de mis manos?

Si son mis ojos tus dos mares
donde nadas cada tarde
y en esas aguas embarradas
triunfas con tu velero de alegría.

Una calavera de Normandía
traes junto a mi boca,
el paso de los años, tuerca,
mis angostos sentimientos
de esperanza y letanía.

¡Qué memoria recuerdo!
Si ya no soy tu guarida,
deja entre mis dientes
ese aliento
que hace años palpitaba
bajo mi corazón durmiente.

Un reguero de alcohol,
viaja desde mi cama
hasta el frío comedor
donde anoche me moría
de rabia por no tenerte
por perderte, vida mía.

Hace sombras ese amor,
esa resaca de vino dulce,
amargo a día de hoy
que asquea mis brazos
tristemente en tu mirada.

La sombra es mi canción,
mi sustento de la vida
negra imagen de un amor
que hace meses que me olvida.

Rompe el alma con ese cañón
que ayer compraste
y vuelve al pueblo,
a saciar con este dolor
dos caminos de amalgama,
plata de flores de algodón
y oro entre tus cabellos.

Languidece mi extraña fama
sobre el aceite de mis lágrimas,
una vela encendida, roja,
para que tu volvieras.

El agua entre las sombras
duerme este fiero infernal
la muerte que sospecha
que mis sábanas expiraron
una fugaz espiración.

Redoble de tambores
y a lo lejos, un ejército de blanco
entre dos esferas de agonía
tocan la muerte de la vida,
por un amor absorto
en la inconfundible letanía.

Pármulo 2010

AMOR QUE JURABAS


Amor que jurabas

Es tan triste ocultar nuestros ojos
cuando aún en el presente,
verdes y enamorados
tienen que permanecer callados.

Las lágrimas ya no son problema
mi sed y mi pena
cambian de color
cuando veo brillar tu pelo
entre la multitud.

¿Cómo pretendes que me olvide?

Es imposible dejar de recordar
aquellas mañanas de verano,
en que despertábamos
solos y en el silencio de
saber que no perderíamos
la esperanza de que descubrieran
que nuestros labios
eran más que amigos.

¿Y tu risa?
¿Dónde queda ese lamento
de amor de caramelo
que ya una vez me envolvió?

En el espacio están nuestras
estrellas,
esperando que reconciliemos
estas dos manos que aún
están latentes pero que...
empiezan a congelarse
con el paso de los días.

Tener que comenzar,
y volver de nuevo a sentir
es tan difícil
que parece imposible
tener que construir
en el aire un barco y
hacerlo navegar entre las nubes.

El timón de mi corazón
eres tú,
quien dirige si necesito morirme
o si quiero romper mi sangre
en el espejo y sacar flores
de mi alma
como si tuviera una sabana
de estepas doradas.

Ya no te recuerdo,
ya no se si eres persona
o el sueño de mi vida.

A veces creo que estás
por llegar y llamarme
por la espalda,
girarme y notar que un beso
puede ser el fin de mis pesadillas.

Pármulo 2010

EL CANCER DEL ALMA


El cáncer del alma

Cuánto tiempo sin cruzar palabra
junto a tus dedos,
sin pisar mis manos con tus ojos
sin sentir el calor de tu aliento
sin perder el sueño con tus risas.

Qué dolor tan profundo
pensar que ya las sendas
que viajan al corazón
no tendrán hierbas y...
que tu aroma, quemará
el viento negro que a su paso
vuela sobre nuestras mentes.

Cómo es el frio de tolerante
cuando cada noche
en mis frías sábanas
siento el corazón latente
calcinado por la demora
que supone estar sin tí
a pie de cama.

Para qué perderme en la sombra
si ya tus dientes
no sonríen a la oscuridad
y tu media luna forma
una caricia despegada
tapada con las estrellas
más rencorosas.

Qué de preguntas tengo
en el aire inerte,
aire morado que va tiñendo
nuestros soplos
de aire fresco
en esas manos que perdidas
una vez en un piano
alejaron montes
y murieron en el río
con más caudal
de nuestras tierras.

Pármulo 2010

1000 PISADAS DE DINOSAURIO


MIL PISADAS DE DINOSAURIO



[17/08/2010 0:53:42] m: adios kas de naranja
[17/08/2010 0:53:42] m: xD
[17/08/2010 0:53:45] m: bye:D
[17/08/2010 0:53:52] FG: mil pisadas de dinosaurio
[17/08/2010 0:53:53] FG: ...
[17/08/2010 0:53:54] FG: jajajaja
[17/08/2010 0:53:58] m: jaja si
[17/08/2010 0:54:00] m: acuerdate
[17/08/2010 0:54:02] m: de mis tonterias
[17/08/2010 0:54:04] m: ...
[17/08/2010 0:54:05] m: xD
[17/08/2010 0:54:07] m: espero
[17/08/2010 0:54:10] m: q te ayude

ESTE ES EL FIN de la locura

Pármulo 2010

TÚ TAMBIÉN ERES POESÍA

Si nunca te regalaron un poema
yo me ofrezco a darte mis palabras.


En una esfera plateada
mis ojos van vagando en tu sonrisa,
mis labios se derriten de miedo
por perderte alguna vez,
por pensar en tí.

Es dificíl olvidar
si tú tienes hiel de roca,
cuando el viento no es frío
y mi boca,
ya no es tu corazón
y no late con amor.

Siento tanto por tí
que cuando te recuerdo
me hago daño,
que cuando te susurro
al silencio...
rompe el eco en la pared,
rompe el eco en la pared.

Soledad es tu amargura
que piensas que ese tiempo
no es culpable,
y el cielo se encapota
tristemente, vago y ausente,
vago y ausente.

Repetir es sufrir,
darte una oportunidad es morir
y yo siento que mi dolor
cesa lentamente.

¿Para qué volver a pensar?

No te ahogues aquí,
sal a la ventana y escupe
ese veneno de amor
que te engarrota la garganta,
piensa en ese niño que dormita
en la cama,
que también es tu vida.

Yo quisiera ser joven
para soñar entre algodones,
para sentir el mimo de mi madre
y hacer oídos sordos a los amores.

¿Tú recuerdas en la inocencia
algún amor que duela?

Yo recuerdo golosinas,
dulces y besos.

DESNUDO AL HIELO


Desnudo al hielo

Entre nuestros dedos,
blancos y negros
dábamos vueltas a ciegas.

Caídos del cielo están
los ángeles plateados,
y cada pestaña hace
en nuestras espaldas
un río de agua tibia.

A lo largo de mi vida
nunca he sentido
el silbido de los ruiseñores
en la ventana, mientras
el sol entra segando
fugazmente
los años que ya no quedan.

Tu sonrisa,
de media luna galardonada,
me ha tentado tanto tiempo
que ahora mis sueños
en blanco y negro
nos maquillan fuera
de un escenario brillante
donde resbalaban nuestros
labios apasionados.

¿Recuerdas las veces
que nos besábamos
en la distancia?

Ya mi obsesión me quema
y dentro de este lago
de lágrimas y hojas secas
me inundo junto al pensamiento.

Te pido una sonrisa,
el brillo de tus risas
me hace feliz.

Deja que esa sea
mi sorpresa.

Pármulo 2010

NO SE PUEDE VIVIR SIN TUS LABIOS


No se puede vivir sin tus labios

Entre los nogales,
entre las hogueras que nos
aturrullaron años pasados,
te seguiré amando.

Entre tus manos sobre
el piano de la gran sala
que nunca tuvimos,
te seguiré amando.

Bajo los dibujos
de nuestros corazones,
entre nuestras voces
te seguiré amando.

Junto a nuestros labios,
entre latidos,
balbucientes de regalos,
entre los sudores,
bajo tu sonrisa de medialuna
te seguiré amando.

Pármulo 2010

PARÍS, TE QUIERO

Fotografiado por Pármulo, Francisco J. García Garrido, 2010
Todos los derechos reservados.
Prohibido su plagio o difusión por cualquier medio.

París, te quiero

Es el tiempo el que nos va llamando
lentamente a movernos,
situarnos lejos de las cavernas
que nos espantan y nos hacen llorar.

Es la quimera del viento la que
va andando tristemente hasta
encontrar en el paisaje
un toque de color anaranjado
y casi empedrado en la historia
me asemejo a sonreír y perderme
en nuevos olores morunos.

Las magnolias del otoño abren
el nuevo paso matinal y a las
nueve de la mañana,
llamas a mis piernas a que anden
por aquellas aceras de plata
y edificios de merengue.

Las historias son contadas
con soberanía e inteligencia
bajo los ojos verdes de tu rostro
angustiado y obseso.

Meditar nos asfixia,
y entre nervios de transporte
nos calmamos bajo el frío invernal
que ocultan las líneas de metro.

El arco del triunfo veraniego
con dotes de color maravilloso,
letras de bronce,
letras de martillo, vencidos.

Interminable mi recuerdo,
interminables días,
infinitos corazones parecidos.

París, te quiero.

Pármulo 2010

INOXIDABLE



Inoxidable

Semanas atrás sentíamos distancia.

Hoy y ayer, pensándolo bien
sólo siento indiferencia...

Quiero volver a esclarecer tus mares
con un resoplido de mi voz
en un solo instante.

Inoxidable es nuestro amor fugaz,
inoxidable es mi corazón,
inoxidable... nosotros dos.

Semanas atrás sentíamos rabia.

Hoy y ayer, pensamos los dos
que nada tiene sentido.

Quiero conocer tu interior,
recorrerlo paciente en las noches
de velas apagadas
en un solo instante,
y volver otra vez
a perseguir el sueño que me mata.

Inoxidable nuestro parecer,
inoxidables ambos en el agua,
inoxidable... mi amor por ti.

Acero de aplomo,
vientos y corrientes
forjan un arco de oxidación
y en el extremo yo me encadeno
para acabar con este infierno.

Inoxidable...

PÁRMULO 2010

PÚDREME EL ALMA DE NUEVO



Púdreme el alma de nuevo

El dolor es tu amor,
Sufrimiento de letanía
Quince rosas muertas
Que clavan sus espinas.

Vas rompiendo en mi cuerpo
 aquellos cristales que nos quedaba
y luego si encuentras por casualidad
otro alma vacía, llénala de veneno.

El dolor es tu amor,
Sufrimiento de letanía
Quince rosas muertas
Que clavan sus espinas.

Ese veneno que necesito
Es el néctar de mi vida,
La agonía de sentirme solo
La esperanza de encontrarte
Aunque sea en mis pesadillas.

Ese cuchillo que es tu lengua
Y que talla en mi cuerpo
Dos esferas de mortalidad,
Me da la vida que quiero
Me da el calor que necesito.

Púdreme el alma de nuevo,
Quema con tus garras mi altura
Y a mitad de sueño
Vuelve a hundirme el cuchillo
Que siente mi corazón muerto.

El dolor es tu amor,
Sufrimiento de letanía
Quince rosas muertas
Que clavan sus espinas.

No te das cuenta
De que tus besos me dan vida,
Veneno y melancolía.

Cierra la puerta corazón
Pero guarda la llave,
Porque seré
La sombra de tu vida…

Pármulo 2010