MUNDO ANDALUZ

MUNDO ANDALUZ
 

 
 
Huelva, Córdoba y Sevilla
Jaén, Granada y Almería,
Málaga y Cádiz
son las fortalezas de andalucía



Huelva es un palacete marinero 
rodeado del oro de sus playas
el alminar de la conquista española.


Córdoba es la Catedral de nuestra tierra
el tren de toda nuestra historia y la
huella musulmana.



Sevilla es la capital de andalucía
donde el baile y la sevillana
navengan por el guadalquivir.


Entre fortificaciones y palacios
aparece Jaén, serranía y valles
de olivares.


Granada, mundo literario y entre
Lorca y Rosales, piedra histórica
con el mundo islámico.


Almería es otra gran ciudad árabe,
acompañada del mediterráneo que
da color al cielo que recubre sus playas.


Y entre culturas aparece Málaga,
centro marítimo histórico,
madre del gran artista Picasso.

Bañana por el atlántico es Cádiz
continente entre los continentes
de diversas culturas internacionales.


Así es nuestra Andalucía, moderna
e histórica a la vez, distinta,

andalucía es la puerta del turismo.

Pármulo '09

LA TEMPESTAD DEL ROCÍO - H. A ROCÍO JURADO


Porque ella también es una artista y porque algunas de sus letras nos dieron cobijo y alegría en las mejores ferias, galas y noches en que se nos olvidaba las penas. Ahora nos canta con el orgullo que una vez nos regaló y ahí estaremos nosotros para oirle y tenerla cerca. Rocío Jurado tubo el gusto de recibir los alagos de uno de los grandes literatos españoles: Antonio Gala que dijo:

"Rocío Jurado goza del privilegio de estar sentada en las rodillas de los dioses, es decir, todo lo que aparentemente malo le sobrevenga se convertirá en beneficio de ella. Por una razón bien clara, ella tiene un rosal rojo en la garganta del que deriva toda la pasión y todo el estremecimiento de cuanto sale de ella, y tiene un rosal blanco en el corazón que continuamente nos da a quienes la queremos, nos da su perfume y su luz"

Miles de versiones se han publicado con poemas derivados siempre con la finalidad de engrandecer a la gran artista Rocío Jurado, por eso ahora publicaré un nuevo poema en homenaje a la altísima estrella que desde la voz divina nos sigue cantando "que no daría yo".

 ADAPTACIÓN DEL ARTISTA: Pármulo, Fco. José García Garrido.


LA TEMPESTAD DEL ROCÍO.

Que no daría yo, por escucharte de nuevo
en esas amplias tardes con voces de eco
pregonando desde tu ventana el torrente
de barcos que atan mis manos a la playa.


Ese rocío de la madrugada, frío y cristalino
hace de nuestros cuerpos dos hielos pétreos
 y van fragmentándose con el sol de tu mirada
entre flor y flor envejecida de arte y simpatía.


Los balcones se van tiñendo de claveles para
 esa dicción de clamor que es tu garganta
dejando amplio paso a tu tablao para bailar
entre puerta y esquina un par de sevillanas.


La elegancia de tu jurado nos deja rotos
en medio de la plaza escuchando
ese tremendo desfiladero por el que pasean
tus tacones y tu vestío largo de cola rojo.


El viento andaluz se mece en tus muñecas
y junto a unas castañuelas mueves las nubes
de aquel paraiso colosal que ahora gobiernas.


Rocío jurado es el éxito de la voz inmensa,
el grito perfecto de un abismo abisal.


Adaptación por Francisco García, PÁRMULO - Que no daría yo, Artistas.

GLAMOUR CIAN de la CASA AZUL

HOMENAJE A FRIDA KAHLO - GLAMOUR CIAN de la CASA AZUL
El enlace de la noche y la espesura
de aquel lento camino de tierra negra
nos emplaza a caminar por el sendero
de la vista lejana y en penumbra.

El resplandor de las frágiles bombillas
va meciendo un ligero baile cubano
entre las losas de aquella casa desnuda
azul cian entre los pies de Kahlo.

La tarde va remando entre las aguas
un crucero de esternolios amarillos
entre la hojarasca rizada de la primavera
punta de lanza de una batalla enternecida.

Bajo las estrellas que modelan el horizonte,
un tercer chasquido de manos oscuras
pone arte sobre las barridas candelas
del primer incendio del planeta Wasp-17.

Allí donde el sol nos bambolea de calor
aparece la fresca mañana en el perdido
mediodía.

La gallardía de los bailarines que fuman
nos ahoga en un cielo atezado y ruín
enmascarado de hechizo y osadía.

Ya hemos perdido los papeles de las trece
y en el silbido ladino nada nos condiciona
más que el fuero de aquel códice despierto.

Tan tremenda la existencia por despierta
que sea la soberana,
¿existe una pregunta abierta o desatinada?

Entre los colores de aquella casa celeste
alrededor de una fuente,

cuentista de los bandoleros que cambia
el descaro por el apocamiento,

y entre denuedo o empuje va cantando
la doncella y el jilguero,

por aquellos patios pulidos de sangre,
de amor o atrevimiento.

Pármulo (último poema '09)

EL FRÍO DE LOS RELOJES


Cada alma insistente da cobijo al maltrato
bajo las copas de los árboles helados
entre el precipicio del suicidio y la gran
rosa de aquellos ojos negros y morados.

La colección de relojes va marcando
el casi tic-tac de las manillas, de las
ventanas de aquellas agujas puntiagudas
que no hacen más que vivir cantando.


En la ducha o tras cristales ennegrecidos
viaja la mente divagante por pinares
entre monte y monte cálido.


Endulzado de caramelo, de pasas
más amargas que un disparo pero
en la baja tormenta las lágrimas
caen por el precipicio empicado.


La melancolía deja rastro, el diván
me obliga a sentarlo para no pasar
aquellos fríos de las distancias congeladas.


Van las tres y cuarto cuando la mar
queda congelada de cuando en cuando,
y entre las grietas sale el fuego azul
que un día pensaste que era letargo.


El letargo repetido en mis poemas
duermen día a día entre mis grabados
gran quimera de las lluvias,
preocupación de las candelas.

Pármulo '09

EL PACTO DE VENTURA




Entre el diablo y la luna
hay un pacto, el de ventura
que intenta servir de medio
entre el eco y la amargura.







El grito de la playa se
asemeja a las doce tardes
medioacabadas en letargo por
una cama oxidada en clavos.





La lanza del mediodía nos
permite hablar durante horas
de la temblorosa quimera
a pie de río, que no suena.



Y entre tanto, el amor se hace
odio, tortura entre dos llamas
que poco a poco van meditando
el sobrevivir de pasos de hojalata.





La naturaleza pone en riesgo
el temperamento de la tarde
y de cuando en cuando se deleita
una sinfonía malpintada.





Pintar entre pinares de
la ultraluz de los cristales
es lo que nos permite temblar
entre las garras del juglar.

VACIACIÓN

Vaciación



El interior de la memoria va hundiendo
la belleza más profunda de los sesos y,
entre tanto alboroto los ojos van cantando
la espesura de tus labios bajo la nada.

Como la tortura perfecciona el vicio
el sentimiento celeste recubre las
sonrisas perdidas en tinta blanca.

En el ocaso de tu mirada queda
pintada la imagen fija de una guerra
que con dulces y mentiras, mengua
de tamaño hasta convertirse en piedra.

El largo recorrido de tus dedos
embriaga de calor y temperatura
que desde hace siglos se congeló
bajo las cloacas de la soledad sin sangre.

El temperamento de las anchas tardes
adelgaza y envejece poro a poro
por cada grieta de la piel arrugada
y va recorriendo un largo camino
de pellejos blancos que momifican
la esperanza de la libertad humana.

Ay del rojo pasión... ya el gris
opaco casi inhabitable entre
la luz de las tormentas que van
rayando los pensamientos de
toda una generación vacía.

Nociones del mundo gitano perdido
en el sinfín del universo cansado y
entroncado a la luz oscura de
la blanca imagen de cortina tupida.

El gran pedestal de las montañas
se destrona y va callendo lentamente
como el freno de la oscuridad hermosa
o el color de aquel amigo valiente.

Vacío y valiente a los ojos de la gente
casi inalterado por los trenes,
por los paisajes páramos de olivos
por las entrañas yermas y carcomidas,
por las luces silenciosas de las luciernagas
...

Tan sólo un silvido de aquel ventanuco,
ventanuco de azucenas violetas de
color turquesa en tierra de un erial,
en la reja complicada e imprudente.

El berdugo va temblando
angustioso de lamentar su muerte,
¡el mismo es insensato, el mísmo
muere en el infierno de su corona.