CERRADA - PÁRMULO

Cerrada



La calle está a dos kilómetros de aquí,
y de la silla oscurecida y sudorosa
apenas queda mujer humana.


El día triste desde sus ventanas
no cambia el color y sus ojos
celetes como el fuego,
nos da la sombra de la cama
porque ya no quedan peines
que te hagan colas ni hay
bocas que te derritan el alma
tú has muerto en la triste hamaca
y te has dejado vencer inconsolada.


No valen la pena,
tú sabes bien quien te hace sufrir,
ya sabes quien te robó aquel
peine de marfil y tus años de joven
que nadie te va a devolver.


La cenicienta solo es un cuento
y tu eres la realidad, por eso mismo
no dejes que el cuento sea tu espejo
ni tu el espejo del sufrimiento.

Pármulo '09