UNA ROSA NEGRA

Una rosa negra


Entre caminos distintos aparece
una rosa negra y sin pétalos,
un gigante la ha dormido y
por la noche ha despertado
de ese día en letargo.

Quince primaveras le pesan
sobre sus espaldas anchas,
fuertes y desmedidas.

Aquel llanto sonoro del bosque
me hace despertar y...
el color de sus ojos deslumbra
lo que fueron mis visiones.

Una noche más reflexiono
dentro de tres almas muertas
que sin querer, llaman a
las puertas de un palacio
de lágrimas y orfidal.

Se abren esas ventanitas y,
en el caos de la tarde
una niña pelirroja me distrae
de mis locuras impedidas.

Ese camino distinto, ahora ya
no parece creible junto a
esos pétalos deshidratados.

Toda la noche es letargo.